La causa que investiga a Gilad Pereg, el israelí acusado de matar a su madre y a su tía en enero del año pasado, se debate en una sola pregunta, como ocurrió desde el comienzo del caso. ¿Pereg tiene un trastorno psiquiátrico o es una estrategia para evitar la cárcel?

El israelí está con prisión preventiva en el penal de San Felipe. Su abogado defensor, Maximiliano Legrand, insisten en que el acusado de 36 años padece un trastorno e incluso, según los resultados de los peritajes a los que fue sometido, sufrió un brote psicótico, aunque reconocen que es difícil determinar si efectivamente esto ocurrió al momento del crimen.

A comienzos de este mes, la fiscal Claudia Ríos dio por terminada la etapa de instrucción y elevó la causa a juicio. Los abogados de Pereg pidieron que sea trasladado al penal de Ezeiza, donde funciona el Programa Integral de Salud Mental Argentino (Prisma), el cual depende de la Secretaría de Justicia. Allí se encuentran detenidos reclusos con problemas psiquiátricos o de adicciones. Por caso, está internado el músico Pity Álvez, estuvo en su momento el ex cantante de Callejeros, Patricio Fontanet y Lucas Azcona, detenido por el femicidio a puñaladas de la estudiante universitaria chilena Nicole Sessarego Borquez en Almagro.

La negativa del Tribunal Penal Colegiado para que Pereg sea llevado a Ezeiza se basa en que su comportamiento -como entrar maullando a las audiencias y su pésimo estado de higiene- son parte de un mal show, montado para evitar sentarse en el banquillo de los acusados.

 

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *