El día a día de un jugador argentino que padece la pandemia en España - El Federal Online

Diego Mendoza se olvida de la gran temporada en la Segunda B (tercera categoría) con el UD Ibiza, el haber puesto en aprietos al Barcelona en la Copa del Rey y el haberse llevado como premio la camiseta de Antoine Griezmann. Hace varios días recluido en su casa, el ex delantero de Huracán no anda con vueltas. “Por suerte el fútbol se canceló”, le dice a Olé, además de relatar cómo fue viviendo la crisis y rogando que no sea igual por Argentina.

-¿Cómo se fue dando todo en España hasta llegar al estado de alerta por el coronavirus? ¿Tomaron medidas tarde?

-En España la gente se dio cuenta que fue un error no darle la importancia cuando se le tenía que haber dado. De un día para otro se empezó a haber muchos contagios, pasaron de 100 infectados a 1.500 en menos de 24 horas en Madrid, que es el foco donde se desparramó el virus. Y es como que hasta que no le empieza a tocar a alguien cercano no te das cuenta o no se toma conciencia. Nosotros veíamos las noticias de Italia y seguíamos nuestra vida normal sabiendo que estaba el virus y no estábamos haciendo lo que se debía para prevenirlo. Así como ahora toca en España me preocupa el tema en Argentina. Yo veía que mi familia o mis amigos no estaban al tanto de lo importante y grave que es. Porque sí, como dicen todos, hay muchas personas que se mueren de hambre o por crímenes. Pero esto es algo que entre todos se puede frenar, evitar que se siga expandiendo.

-Para colmo estás en Ibiza, un destino en el que se suele juntar gente de todo el mundo…

-Acá se tomaron rápido los recaudos por ese motivo, por ser una ciudad muy turística y sabiendo que se acerca la temporada alta. Así que bien porque no hay nadie en las calles y la gente se queda en sus casas. Incluso antes de la ley que dio el presidente de España de cuarentena obligatoria hace más de una semana, muchos locales ya habían cerrado. Acá el número de infectados es algo bajo (NdR: hasta ahora hay 31 casos confirmados y un fallecido), pero tengo amigos en Madrid y en Italia y allá está todo muy complicado. Por ahí se dice que a los más jóvenes que se infectan no les genera nada pero la gente mayor es la que más está sufriendo y eso preocupa mucho. Es muy triste, cada vez hay más infectados, más muertos… Es muy preocupante.

-Estando en Ibiza que queda en una isla, cada partido de visitante les tocaba viajar.

-Claro, nos preocupaba eso también porque cada 15 días nos teníamos que subir a un avión. De hecho, antes de todas las medidas por el virus fuimos a jugar un partido a Mallorca. Después de eso un compañero que estaba con gripe se tomó un avión a Madrid. Al día siguiente estaba con fiebre y cuando quiso regresar a Ibiza no lo dejaron. Y como está todo colapsado no se puede ir a un hospital a hacerte el estudio para saber si tenés coronavirus, van a tu casa a hacértelo. Él estuvo enfermo como cinco días y es probable que haya tenido el virus porque tenía todos los síntomas. Pero lo que pasó es que no fue ningún médico porque no dan abasto por toda la gente que está internada. Y ese día que volvíamos del aeropuerto de Mallorca llegaban las noticias de Madrid. Encima volví y me agarró una tos seca pero sin levantar fiebre y no pasó nada. Me dieron medicamentos y se me fue.

-Y obviamente que a nivel futbolístico también los afecta.

Sí, acá arrancó así como venía pasando en Argentina, que se iba a empezar a jugar sin público y seguíamos yendo a entrenar. Bueno ahora ni hablar, entrenando en casa y sin salir. Si ponés una ley que no se puede salir de tu casa antes de que llegue la pandemia es lo ideal, si no ya es tarde. Me preocupa mucho la salud de mi familia, la de mis amigos que tienen sus abuelos. Acá se expandió todo tan rápido que no dio tiempo. Por suerte el fútbol se canceló. Nosotros también como grupo le planteamos al club dejar de entrenar y lo tomaron muy bien. Al otro día de eso el presidente anunció que no se podía estar en grupo, o hacer una actividad de ocio. Y acá lo que dicen los médicos es que el virus con el calor se va a ir de a poco, pero en Argentina llega el frío. Yo hablaba con mi mamá y mi papá y no se daban cuenta la gravedad del virus. No tiene que pasar que haya un infectado en el fútbol, en el gobierno o donde sea para parar todo.

Con 27 años y en su primera experiencia en el exterior a préstamo de Huracán, en febrero de 2016 Mendoza se tuvo que sobreponer a una difícil situación, aquel accidente del micro del Globo en Caracas antes de jugar por Copa Libertadores en el que el punta perdió parte de su talón derecho y estuvo dos meses sin poder caminar. Con aquel recuerdo superado, su realidad lo encuentra en el UD Ibiza, un equipo creado en 2015 pero que estaba en pleno auge, compartiendo plantel con otro argentino, Mariano Gómez, ex defensor de Unión.

-Se les cortó la actividad en un gran momento del equipo.

-Veníamos de ganarle el derby al Atlético Baleares y quedar segundos a dos puntos de ellos y se cortó. Pero ya cuando es tema salud no importa lo demás. La verdad que no pienso si voy segundo o lo que pueda pasar con el torneo… Hasta se podría cancelar todo y yo en lo que pienso ahora es en no salir de mi casa. Desde hace más de una semana que no salgo, entreno acá, tengo la suerte de tener comida para estar los 15 días. Me quedo en casa tratando de pasarlo lo que mejor puedo pero pensando que es un bien para todos. Es lo mejor. Desde el club y la mayoría de la gente lo están haciendo muy bien. No hay nadie en las calles. Sólo puede salir la gente que tiene un trabajo justificado pero solo, sin acompañantes. Para el resto de las personas es únicamente para ir a la farmacia o al supermercado. Y van a cambiar la ley para que en los super haya muy pocas personas, todos con barbijos.

-¿Hay controles?

-El presidente de España puso a la policía y la gendarmería para que se tomen todos los recaudos en la calle. Y si salís, la Policía ni siquiera se baja del auto. Bajan el vidrio, siempre a un metro de distancia como mínimo y si vas caminando con megáfonos te preguntan que hacés desde el patrullero. Ahí te piden la orden de trabajo o la prueba del ticket de una farmacia y eso. Te tenés que justificar porque si no podés ir preso y quedar en cuarentena como si tuvieras el virus.

-¿Y cómo llevás ese encierro?

-Y al revés de lo que veo a mucha gente con su familia, a mí se me complica un poco más porque estoy solo. Pero aprovecho para estudiar inglés, o trato de hacer todo el tiempo algo para no cambiar mucho la rutina. Si te acostás tarde y te levantás tarde no va. Me tomo un tiempo para mí, ordeno, estudio, leo, hablo con mi familia por videollamadas, esas las agoto je. No son vacaciones, se frena todo pero la vida sigue.

-¿Cómo hacés para seguir con los entrenamientos?

-Los hago acá en casa. Desde el club nos dieron una aplicación donde ponés cuántas horas dormiste, si comiste bien, cuantas comidas, si tenés algún dolor muscular o algún problema personal para comentar. A partir de eso, a la mañana entre las 8 y las 8.30 usamos esa aplicación y a las 9 el profe nos va mandando de a uno lo que tenemos que hacer. Tenemos que responderle con fotos o videos e ir comentándole cómo nos sentimos, si tenemos algún síntoma. Es para no cambiar los horarios y entrenarnos a la misma hora de siempre, respetar el almuerzo y la siesta. Y después cuatro o cinco jugadores por día tienen doble turno, que empieza a las 17 con la misma rutina de la mañana. Es una manera de controlarnos bien.

-Ahora a esperar que pase todo y se pueda solucionar la pandemia.

-Sí, es el día a día esto. Todos los días va evolucionando. Ojalá que se pueda frenar y que no haya más contagios. Si te quedás 10 días en tu casa y no salís va a haber menos contagios e infectados.

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