Los investigadores creen haber develado los grandes rasgos del crimen en San Rafael de Héctor Aguilar, el cordobés de 64 años que estaba desaparecido desde los primeros días de julio. Aún más desde este jueves cuando uno de los sospechosos confesó en la causa y aportó datos para que sea encontrado el cadáver. Sin embargo, todavía hay cabos sueltos por atar.

Brian Ángel Ríos (30), su pareja Silvia Raquel Luffi (31) y los convictos Alan Eloy Martínez (28) y Hernán Ariel Oviedo (31) son los cuatro imputados por el homicidio. Uno de ellos -los pesquisas pidieron no revelar quién- se quebró el jueves pasado, declaró en el expediente y detalló el lugar donde se encontraba el cuerpo. Hasta allí fueron las autoridades y debajo de unas piedras de laja en el cerro Bola fue que, efectivamente, hallaron los restos de Aguilar.

Pero no fue el único dato que el sospechoso dijo en la indagatoria. También refirió que actuó solo en el ataque mortal y que trasladó el cuerpo en el asiento trasero del VW Gol Trend hasta el lugar donde finalmente fue hallado.

Pese a esto, para los investigadores policiales y judiciales las circunstancias sobre el momento del asesinato no están del todo claras, sobre todo respecto al lugar donde apuñalaron y golpearon en la nuca a Héctor Aguilar. La única precisión es que tenía una primera herida de arma blanca en el costado izquierdo del tórax, lo que hace suponer que estaba sentado en el asiento del acompañante y no manejando su vehículo.

Además prima la hipótesis de que el golpe fatal se lo dieron cuando ya estaba maniatado con alambres. Por eso la imputación contempló el agravante de la alevosía -cometer el hecho cuando la víctima está indefensa-.

Lo cierto es que todos los sospechosos se encuentran con defensores oficiales distintos ya que podrían existir intereses contrapuestos en sus versiones.

El próximo lunes declarará César Daniel Campos (32), quien quedó detenido en la cancha de bochas del club Cuadro Benegas donde ocultaban el auto VW Gol Trend de Héctor Aguilar y estaba a punto de ser desguazado. Su situación podría mejorar en los próximos días hasta recuperar su libertad ya que existen pruebas de que, si bien sabía que el auto había sido robado, desconocía que habían asesinado a su dueño. Por ende quedaría imputado por encubrimiento simple en lugar de agravado.

Estafa y crimen en San Rafael

En los primeros días de 2023, Héctor Aguilar fue contactado por una mujer en su perfil de Facebook. La fémina -luego se demostró que era un perfil falso- lo terminó convenciendo de que años atrás habían tenido una relación sexual ocasional y que ahora tenía una hija producto de ese encuentro. La víctima cayó en el engaño a tal punto que envió dinero a distintas billeteras virtuales en concepto de manutención y decidió viajar a San Rafael, donde supuestamente vivía la mujer con su hija, para rescatarlas ya que era víctima de violencia de género y no pasaba una buena situación económica.

Aguilar salió del pueblo San Basilio, ubicado en Río Cuarto, el 1 de julio pasado y al día siguiente llegó al Sur provincial. Se dirigió a Cañada Seca para encontrarse con la mujer y desde entonces no volvió a ser visto con vida.

Los sospechosos están complicados por las conversaciones que mantuvo la víctima mediante Facebook y Whastapp con la supuesta madre de su hijo, con escuchas telefónicas donde hablan sobre el crimen en San Rafael y con las billeteras virtuales que estaban a su nombre y de los dos presos que quedaron vinculados a la causa.

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